Pueblos del Maresme: los 30 municipios que hacen que la gente no se vaya
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Actualizado: abril 2026
Hay un momento, cuando vas en tren desde Barcelona pegado al mar, en que algo cambia. El ritmo baja. La luz es diferente. Llevas entrando al Maresme sin darte cuenta. Si buscas qué pueblos ver en el Maresme o simplemente quieres entender por qué tanta gente que viene acaba quedándose, esto es para ti.
El Maresme es esa franja de tierra que va del mar al Montnegre. Cincuenta kilómetros donde la montaña y el Mediterráneo se miran de frente y tú vives en el medio. No es la Costa Brava y no quiere serlo. No es Barcelona y tampoco le debe nada.
¿Dónde empieza y dónde acaba el Maresme?
La comarca empieza en Montgat, a un suspiro de Barcelona, y acaba en Blanes, donde ya empieza la Costa Brava. De sur a norte: cincuenta kilómetros de costa mediterránea, el tren pegado al mar, pueblos que se suceden uno tras otro y una luz que en verano te aplasta y en octubre te enamora. Administrativamente pertenece a la provincia de Barcelona, pero el Maresme tiene su propio carácter. Su propia manera de vivir.
Los 30 municipios del Maresme
Treinta pueblos. Algunos los conoces de toda la vida. Otros los descubres un día que te pierdes por una carretera comarcal y piensas: ¿cómo no había estado aquí antes?
Costa, de sur a norte:
Montgat · El Masnou · Premià de Mar · Vilassar de Mar · Mataró · Llavaneres · Sant Andreu de Llavaneres · Caldes d'Estrac · Arenys de Mar · Canet de Mar · Sant Pol de Mar · Calella · Pineda de Mar · Santa Susanna · Malgrat de Mar · Blanes
Interior:
Tiana · Alella · Teià · Premià de Dalt · Vilassar de Dalt · Cabrera de Mar · Cabrils · Argentona · Dosrius · Arenys de Munt · Sant Iscle de Vallalta · Sant Cebrià de Vallalta · Palafolls · Tordera
La capital: Mataró
Mataró es la capital. Más de 130.000 habitantes, el centro de todo. Pero también el lugar donde en 1848 llegó el primer tren de España, precisamente el que conectaba Barcelona con la costa siguiendo el mar. No es casualidad. El Maresme siempre ha ido por delante. Hoy, la ciudad conserva uno de los patrimonios romanos más importantes de Cataluña — la villa romana de Torre Llauder — y un modernismo textil que se concentra en obras como la Casa Coll i Regàs, diseñada por Puig i Cadafalch.
Los pueblos del Maresme con más encanto
Vilassar de Mar
En el siglo XIX fue uno de los puertos más activos del Mediterráneo catalán. Los capitanes de barco construyeron aquí sus casas de indianos — esas mansiones que trajeron de vuelta de América el gusto por lo grande y lo bien hecho. Hoy esa historia se respira en cada calle. El paseo marítimo tiene una escala perfecta: no tan pequeño que aburra, no tan grande que aplaste. Es un pueblo del Maresme que sabe quién es y no necesita explicarlo.
Sant Pol de Mar
El pueblo que mejor explica lo que es el Maresme. Pequeño, con playa de arena fina, casas de colores encaladas y un paseo donde el tiempo pasa más despacio que en cualquier otro sitio. La Generalitat le otorgó en 2019 la acreditación de 'Barri i Vila Marinera' por conservar viva su tradición marinera. Las fachadas modernistas de Ignasi Mas Morell salpican el casco antiguo. Las fresas de Sant Pol tienen denominación propia. Si no lo conoces, ve. Y lleva tiempo.Si te quedas con ganas de más, aquí tienes las mejores playas del Maresme para ir con niños
Arenys de Mar
Puerto, mercado histórico, carácter marinero en cada esquina. La rambla que baja al mar es uno de esos paseos que haces una vez y ya no puedes no volver. En el mercado municipal encuentras pescado de lonja de la mañana. La iglesia de Santa María tiene uno de los retablos barrocos más importantes de Cataluña — el de Pau Costa — y se puede visitar con guía el último sábado de cada mes. Arenys es uno de esos pueblos bonitos cerca de Barcelona que los de fuera descubren y los de dentro cuidan en silencio.
Caldes d'Estrac — Caldetes
Caldetes, para los que la conocen de verdad. Modernismo, jardines, playa tranquila. Fue durante décadas el veraneo de la burguesía barcelonesa — Joan Maragall, Jacinto Verdaguer y Apel·les Mestres pasaban aquí los veranos. Ese poso de elegancia discreta sigue ahí. El Balneario de Caldetes tiene aguas termales que emergen a 38,8°C desde casi 3.000 metros de profundidad. Uno de los pueblos con encanto del Maresme que más sorprende a quien llega sin expectativas.
Canet de Mar
El pueblo del modernismo en el Maresme. La Casa-Museu Lluís Domènech i Montaner — el arquitecto del Palau de la Música Catalana — está aquí. El Ateneu Canetenc, la Casa Roura, el Castell de Santa Florentina con vistas al mar. Canet tiene más piezas modernistas por metro cuadrado que muchos barrios de Barcelona. Y una playa larga con servicios, parking fácil y un ambiente que no exige nada de ti.
Argentona
Interior, tranquila, con su feria de cántaros centenaria — la más antigua de Cataluña, celebrada cada agosto desde hace más de 500 años — y un casco histórico que te para los pies. Si el Maresme de playa te parece bonito, el Maresme de montaña te sorprende. Argentona está a diez minutos de Mataró en coche y parece otro mundo.
Alella
El pueblo del vino. La DO Alella produce algunos de los blancos y cavas más apreciados de Cataluña, con viñedos que se asoman al Mediterráneo desde las colinas litorales. El casco antiguo tiene calles estrechas de origen medieval y una iglesia románica que sobrevive rodeada de casas modernistas de veraneo del XIX. Visitar una bodega en Alella y comer en alguno de sus restaurantes es uno de esos planes que la gente de fuera no sabe que existe y los del Maresme agradecen que siga siendo así.
El Maresme que no sale en las fotos
No todo el Maresme da al mar. Dosrius, Cabrils, Vilassar de Dalt, Sant Iscle de Vallalta. Pueblos de interior con masías entre viñedos, senderos por el Parque Natural del Montnegre-Corredor y vistas al Mediterráneo desde arriba que no aparecen en ningún folleto. Cabrils tiene más de veinte relojes de sol históricos esparcidos por el pueblo — un patrimonio astronómico que casi nadie conoce. Dosrius tiene el Castillo de Burriac, con casi mil años de historia, subiendo desde Argentona entre pinos y encinas.
Es el Maresme que no aparece en Instagram pero que la gente que vive aquí conoce bien. El que te llevas a casa.
Cómo llegar a los pueblos del Maresme desde Barcelona
La línea R1 de Rodalies conecta Barcelona-Sants con toda la costa del Maresme. Tiempos desde Sants:
- El Masnou: 20 min
- Mataró: 40 min
- Arenys de Mar: 50 min
- Sant Pol de Mar: 55 min
- Calella: 60 min
En coche, la C-32 (peaje) es la más rápida. La N-II va pueblo a pueblo y es la más bonita. Para los pueblos de interior — Argentona, Alella, Dosrius — el coche es la única opción práctica.
¿Por qué cada vez más gente elige quedarse?
Hay comarcas costeras en Cataluña. Pero el Maresme tiene algo difícil de explicar y fácil de sentir: está cerca de Barcelona pero no le debe nada. Tiene playa, montaña, pueblos con historia, mercados de verdad, restaurantes que no necesitan guía y vecinos que te saludan. Por eso la gente llega y no se va. O se va y vuelve. O sueña con volver mientras está lejos.
El Maresme no es un sitio que visitas. Es un sitio que te queda dentro.
Y nosotros, en Mar&Vila, llevamos eso en cada camiseta que hacemos. Porque somos de aquí. Y nos parece que eso merece una marca. Descubre la colección Mar&Vila y lleva el Maresme contigo.
Preguntas frecuentes sobre los pueblos del Maresme
¿Cuántos municipios tiene el Maresme?
El Maresme tiene 30 municipios, distribuidos entre la costa y el interior. Los costeros van de Montgat (límite con el Barcelonès) hasta Blanes (límite con la Selva). Los de interior se distribuyen entre las estribaciones del Montnegre y el Corredor.
¿Cuál es el pueblo más bonito del Maresme?
Sant Pol de Mar es el más citado por su escala humana, arquitectura marinera y playa. Caldetes sorprende por su elegancia discreta y aguas termales. Vilassar de Mar tiene la historia más rica. Y Canet de Mar concentra el mejor modernismo de la comarca. La respuesta depende de lo que busques.
¿Qué pueblo del Maresme está más cerca de Barcelona?
Montgat es el primer municipio del Maresme desde Barcelona, a menos de 15 km. El Masnou y Tiana están a unos 20 km. Todos son accesibles en menos de 25 minutos en tren desde Barcelona-Sants.
¿Hay pueblos del Maresme para visitar sin coche?
Sí. Todos los pueblos costeros están conectados por la línea R1 de Rodalies. El Masnou, Mataró, Arenys de Mar, Canet, Sant Pol y Calella son perfectamente visitables en tren desde Barcelona en menos de una hora.
¿En qué época es mejor visitar los pueblos del Maresme?
Junio, septiembre y octubre son los meses ideales: el clima es perfecto, los pueblos tienen vida sin la masificación de julio y agosto, y los precios en restaurantes y aparcamiento son más razonables. En invierno, los pueblos del interior como Argentona o Dosrius tienen una calma que en verano no existe.
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