Chiringuitos del Maresme: guía de los mejores de la costa catalana
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Actualizado: abril 2026
Hay un momento en verano que es difícil de explicar pero fácil de reconocer: estás sentado con los pies en la arena, el mar a tres metros, una cerveza fría en la mano y no tienes ninguna prisa. Eso es un chiringuito del Maresme. No el local, sino el estado de ánimo.
En cincuenta kilómetros de costa hay chiringuitos para todos los perfiles. Los que llevan décadas en el mismo sitio y no necesitan ponerse de moda. Los que han renovado la propuesta sin perder el alma. Los que no salen en Instagram pero los locales conocen de toda la vida. Esta guía es para encontrar los tuyos.
Montgat — el primero que te recibe
Panoramic Montgat
Está en lo alto, sobre la playa, con vistas a Barcelona por un lado y al Maresme por el otro. Un chiringuito al aire libre con la mejor panorámica de la costa norte de la ciudad. Cuando cae el sol y la luz cambia, entiendes por qué la gente viene aquí sin otra excusa que quedarse mirando.
- Ambiente: Parejas, grupos de amigos, tardeos. Música en directo y DJs por las tardes.
- Precio: €€ — Tapas y arroces mediterráneos. Cócteles desde 8€.
- Pide sí o sí: Las tapas de playa y cualquier arroz del día.
- Para quién: Los que quieren atardecer + vistas + música sin moverse de la costa.
Baños Virgen del Carmen
Abierto desde 1928. Gestionado por la misma familia desde entonces. Eso es lo que se llama un chiringuito histórico del Maresme. No tiene pretensiones gastronómicas de alta cocina y no las necesita. Tiene algo más difícil: autenticidad de la que ya casi no queda. Ven a desayunar, a comer tapas sencillas, a entender cómo era esto antes de que llegaran los beach clubs.
- Ambiente: Local de toda la vida, familiar, sin postureo.
- Precio: € — De los más económicos y honestos de la costa.
- Pide sí o sí: Tapas clásicas, bocadillos, lo que pongan en la pizarra del día.
- Para quién: Los que valoran la historia y la cocina sin artificios.
El Masnou — con vistas a Barcelona desde la arena
La Rotonda
El chiringuito con sello de sostenibilidad Biosphere de El Masnou. Está en la playa, tiene terraza amplia, sofás chill out y una carta que va del desayuno a la cena sin perder el nivel. Desde aquí se ve el skyline de Barcelona al fondo del mar. Hay días en que eso solo ya vale el viaje.
- Ambiente: Adulto y joven profesional, parejas, grupos. Actuaciones en vivo los fines de semana.
- Precio: €€€ — Entre 25-35€ por persona con plato y bebida.
- Pide sí o sí: La hamburguesa classic de ternera 100% o la paella de mariscos.
- Para quién: Una tarde larga con buena compañía y sin mirar el reloj.
Tamarindo Beach Club — Ocata
En la playa de Ocata, rodeado de pinos que te recuerdan a la Costa Brava. El chef Florin tiene una propuesta que mezcla cocina mediterránea con toques internacionales: tartar de atún, arroces del día, platos libaneses que no esperabas encontrar con los pies en la arena. Uno de esos sitios que sorprende a los que llegan sin referencias.
- Ambiente: Relajado y cosmopolita. Música de ambiente todo el día.
- Precio: €€ — Buena relación calidad-precio para la propuesta que ofrece.
- Pide sí o sí: El tartar de atún y cualquier arroz del día.
- Para quién: Los que quieren comer bien en la playa sin renunciar a la sorpresa.
Mataró — la capital también tiene su chiringuito
Mendieta Platja
Abierto todo el año. Eso dice mucho de un chiringuito: que no necesita esconderse en invierno. Mendieta lleva años siendo el referente de la playa de Mataró, con brasa, arroces y un ambiente cálido que funciona tanto en agosto como en enero. Liderado por Paco Mendieta, tiene esa coherencia de los proyectos que se hacen porque se cree en ellos, no porque haya una moda detrás.
- Ambiente: Fiel y diverso — mataronenses, visitantes de Barcelona, gente que repite año tras año.
- Precio: €€ — Abierto todo el año con desayunos, comidas, cócteles y cenas.
- Pide sí o sí: Cualquier cosa a la brasa y los arroces del día.
- Para quién: Los que quieren playa de verdad en cualquier mes del año.
Lasal del Varador
Certificado con el sello Biosphere y reconocido por Slow Food Maresme. La carta habla sola: gambas de Arenys, chipirones fritos, pulpo a la gallega, croquetas de sepia, anchoas con coca tostada. Producto del territorio, bien tratado, sin complicarlo más de lo necesario. A veces eso es la gastronomía.
- Ambiente: Gastronómico y relajado. Público que aprecia el producto local.
- Precio: €€€ — Precio justo para la calidad del producto.
- Pide sí o sí: Las gambas de Arenys y el festival de cáscaras.
- Para quién: Los que quieren comer producto del Maresme a pie de mar.
Arenys de Mar — puerto, lonja y buena mesa
La Musclera
Julia y Fanny llevan años en esto. Sus arroces son los de alguien que prepara el fumet desde el principio, marca los ingredientes en el sofrito y no se salta ningún paso. El congelador no existe aquí. Las sardinas de la lonja de Arenys, planchadas al punto justo, son de las mejores de la costa. Si vas por la mañana, el café con leche también tiene su momento. Un chiringuito que se ha ganado el respeto a base de hacer bien lo de siempre.
- Ambiente: Tranquilo, marinero, familiar. Gente que sabe lo que busca.
- Precio: €€ — Honesto y proporcional a lo que sirven.
- Pide sí o sí: El arroz del día y las sardinas de lonja.
- Para quién: Los que quieren comer producto real sin complicaciones.
Caldes d'Estrac — el chiringuito con historia termal
El Sotavent
Abierto todo el año en la playa de Caldetes, con vistas al mar y al Montnegre al fondo. El Sotavent es el tipo de sitio donde puedes desayunar, comer, cenar y tomarte la copa de después sin que nadie te mire el reloj. En verano hay música en vivo. En invierno tienes la playa casi para ti solo. De los pocos chiringuitos de la costa que funcionan igual de bien en ambas estaciones.
- Ambiente: Tranquilo y elegante, sin ser pretencioso. Todos los perfiles.
- Precio: €€ — Abierto todo el año, desayunos, comidas, cenas y copas.
- Pide sí o sí: El pescado fresco del día y el helado de chicle de fresa para acabar.
- Para quién: Una escapada al Maresme en cualquier época del año.
Sant Pol de Mar — el pueblo que mejor explica el Maresme
Banys Tarrides
Más de cien años en el mismo sitio. Los Banys Tarrides son historia viva de Sant Pol y del Maresme. Producto local, pescado fresco de las mejores capturas, sartenes con el mar de fondo. Cuando un chiringuito lleva un siglo funcionando, algo estará haciendo bien. No hace falta más argumento que ese.
- Ambiente: Familiar y marinero. El Maresme de siempre.
- Precio: €€ — Proporcional al producto y la historia del sitio.
- Pide sí o sí: El pescado fresco del día y las sartenes marineras.
- Para quién: Los que quieren entender de dónde viene la tradición costera del Maresme.
Calella — beach club con carácter
Xiri 9
En Calella, donde la oferta se orienta mucho al turismo de paso, el Xiri 9 ha sabido diferenciarse apostando por el público local y fiel. Tapas que saben como las de antes: patatas bravas que crujen, mejillones que saben a Mediterráneo, pan con tomate y jamón ibérico que es pura nostalgia bien ejecutada. Su paella tiene club de fans con razón. Un sitio donde la calidad del producto y la atención al servicio son los pilares, no el diseño del local.
- Ambiente: Local y familiar. Amplio espacio sobre la arena para grupos y eventos.
- Precio: €€ — Relación calidad-precio de las que ya no abundan.
- Pide sí o sí: La paella y las patatas bravas.
- Para quién: Los que quieren autenticidad en una zona con mucha oferta genérica.
Nui Beach
El beach club elegante del Maresme norte. Cocina mediterránea de proximidad, ingredientes frescos del puerto de Blanes, especialidad en arroces y carnes y pescados a la brasa Josper. Tumbonas a la orilla del mar, cócteles, música en directo y DJs. Si buscas un día completo en la playa con nivel gastronómico, Nui Beach es la referencia de esta parte de la costa.
- Ambiente: Sofisticado y festivo. Grupos, parejas, eventos privados.
- Precio: €€€ — De los más completos de la costa norte del Maresme.
- Pide sí o sí: Arroces a la brasa Josper y cualquier cóctel de la carta.
- Para quién: Un día de playa sin renunciar a nada.
Qué llevar a un día de chiringuito en el Maresme
Hay una diferencia entre pasar por un chiringuito y instalarse en uno. Para lo segundo, hay que ir preparado. No con mucho — con lo preciso.
- Ropa cómoda que aguante arena, sal y la vuelta en tren — así entendemos el estilo en Mar&Vila
- Reserva en los más populares si vas en julio o agosto — sobre todo fines de semana
- Llega antes de las 13h si quieres mesa con vistas al mar
- La mayoría abren de junio a septiembre — los de temporada completa están marcados arriba
Preguntas frecuentes sobre los chiringuitos del Maresme
¿Cuándo abren los chiringuitos del Maresme?
La mayoría abren de junio a septiembre, con temporada alta en julio y agosto cuando ofrecen servicio completo todos los días. En junio y septiembre algunos funcionan solo fines de semana o con horario reducido. Excepciones: Mendieta Platja en Mataró, El Sotavent en Caldetes y Banys Tarrides en Sant Pol abren todo el año o gran parte de él.
¿Necesito reservar en los chiringuitos del Maresme?
En julio y agosto, sí. Los más populares — La Rotonda, Nui Beach, La Musclera, Mendieta — se llenan especialmente los fines de semana al mediodía. Entre semana y en los meses de hombros (junio, septiembre) suele haber sitio sin reserva. Para chiringuitos históricos más pequeños como Banys Tarrides o Baños Virgen del Carmen, la reserva no es imprescindible pero siempre ayuda.
¿Cuánto se gasta de media en un chiringuito del Maresme?
Depende del chiringuito. En los más sencillos y locales — Baños Virgen del Carmen, Xiri 9, La Musclera — puedes comer bien por 15-20€ por persona con plato y bebida. En los de nivel medio como Tamarindo o Mendieta, entre 20-30€. En los más completos como La Rotonda o Nui Beach, entre 30-40€. Los arroces especiales y el marisco siempre suben la cuenta.
¿Hay chiringuitos del Maresme abiertos en invierno?
Sí, aunque pocos. Mendieta Platja en Mataró y El Sotavent en Caldetes abren todo el año. En invierno la experiencia cambia completamente: la playa está tranquila, el servicio es más pausado y hay algo muy particular en comer arroces frente al Mediterráneo en enero. Los locales del Maresme lo saben bien.
¿Cuál es el chiringuito más antiguo del Maresme?
Los Baños Virgen del Carmen de Montgat, abiertos desde 1928 y gestionados por la misma familia. Uno de los últimos merenderos históricos del litoral catalán. Banys Tarrides de Sant Pol también supera los 100 años de trayectoria. Son los dos chiringuitos históricos del Maresme que cualquier amante de la costa debería conocer.
¿Se puede ir a los chiringuitos del Maresme en tren desde Barcelona?
Sí, y es la opción más cómoda en verano. La línea R1 de Rodalies conecta Barcelona-Sants con toda la costa. Montgat a 15 minutos, El Masnou a 20, Mataró a 40, Arenys a 50, Sant Pol a 55 y Calella a 60. Así puedes olvidarte del parking y del coche y centrarte en lo que importa.
El Maresme tiene chiringuitos para todos los estados de ánimo. El que abre en invierno porque no necesita el verano para justificarse. El que lleva un siglo en el mismo sitio porque no tiene que cambiar nada. El que te sorprende con una propuesta que no esperabas encontrar con los pies en la arena. Encuéntralo. Y lleva tiempo. Descubre también las mejores playas del Maresme para elegir dónde instalarte.